Archive for the 'lecturas' Category

Nov 21 2008

Sociedades de control - Gustavo Santiago

Published by Montejana under lecturas

En varios textos, Deleuze retoma las consideraciones de Foucault acerca del poder disciplinario y plantea algunas novedades acerca de ellas. Fundamentalmente, lo que sostiene es que Foucault estuvo acertado en el análisis de los centros de encierro como la fábrica, la prisión, la escuela, los hospitales. El problema es que la sociedad actual está dejando de ser aquella analizada por Foucault. Por ello, anuncia:
Todos los centros de encierro atraviesan una crisis generalizada: cárcel, hospital, fábrica, escuela, familia [ ]. Los ministros competentes anuncian constantemente las supuestamente necesarias reformas. Reformar la escuela, reformar la industria, reformar el hospital, el ejército, la cárcel; pero todos saben que, a un plazo más o menos largo, estas instituciones están acabadas. Solamente se pretende gestionar su agonía y mantener a la gente ocupada mientras se instalan esas nuevas fuerzas que ya están llamando a nuestras puertas. Se trata de las sociedades de control, que están sustituyendo a las disciplinarias.

Para Deleuze, los tiempos de la sociedad disciplinaria, como hemos visto, están terminando. Pero eso no significa que el panorama sea muy alentador: “Es posible que los más duros encierros lleguen a parecernos parte de un pasado feliz y benévolo frente a las formas de control en medios abiertos que se avecinan”.
A diferencia de lo que sucedía en la sociedad disciplinaria, en las actuales sociedades de control el acento no se coloca en impedir la salida de los individuos de las instituciones. Al contrario, se fomenta la formación on-line , el trabajo en casa. Sin horarios, sin nadie que esté vigilando. De lo que se trata ahora no es de impedir la salida, sino de obstaculizar la entrada. No es sencillo acceder a puestos de privilegio, a posgrados de nivel internacional o a medicinas que contemplen la atención domiciliaria. Para poder hacerlo, hay que superar diversos obstáculos, entre los cuales el principal es el económico: “El hombre ya no está encerrado, sino endeudado”. No sólo resulta difícil ingresar; también es muy difícil permanecer. Pero los privilegios de “pertenecer” hacen que se extremen los esfuerzos por cruzar la barrera.

De modo semejante, quien se capacita on-line no lo hace en su “tiempo libre” sino quitándose horas de sueño, porque sabe que si no “se actualiza” permanentemente dejará de pertenecer a un grupo “de privilegio”. “Estamos entrando en sociedades de control que ya no funcionan mediante el encierro, sino mediante un control continuo y una comunicación instantánea.”
Todo es flexible, todo es líquido, todo se resuelve con el “track track” de la tarjeta de crédito. Pero cada vez que usamos la tarjeta, cada vez que enviamos un e-mail o que miramos una página de Internet, vamos dejando rastros, huellas. Vamos diciendo qué consumimos, con qué nos entretenemos, qué opinión política cultivamos. Y cuanto más dentro del grupo de pertenencia está un individuo, más se multiplican sus rastros. Todo eso forma parte de un enorme archivo virtual que permite, entre otras cosas, “orientar” nuestro consumo.
No se nos confina en ningún lugar, pero somos permanentemente “ubicables”. No se nos interna en un hospital pero se nos somete a medicinas “preventivas” y “consejos de salud” que están presentes en cada instante de nuestra vida cotidiana, que nos hacen decidir qué tomar, qué comer, cómo conducir un automóvil. No hacemos el servicio militar ni -si tenemos la fortuna suficiente- somos convocados a participar en el ejército. Pero vivimos “militarizados” por el miedo que los medios de comunicación nos infunden de que las “bandas urbanas” nos asesinen por un par de zapatillas.

¿Hay alternativas posibles ante una situación como ésta?

Ciertamente, las hay. Y varias, íntimamente relacionadas. En una entrevista realizada por Toni Negri, Deleuze sostiene:
En Mil mesetas se sugerían muchas orientaciones, pero las principales serían estas tres: en primer lugar, pensamos que una sociedad no se define tanto por sus contradicciones como por sus líneas de fuga, se fuga por todas partes y es muy interesante intentar seguir las líneas de fuga que se dibujan en tal o cual momento. [ ] Y hay otra indicación en Mil mesetas : no ya considerar las líneas de fuga en lugar de las contradicciones, sino las minorías en lugar de las clases. Finalmente, una tercera orientación consistiría en dar un estatuto a las “máquinas de guerra”, un estatuto que no se definiría por la guerra sino por una cierta manera de ocupar, de llenar el espaciotiempo o de inventar nuevos espaciotiempos: los movimientos revolucionarios [ ] y también los movimientos artísticos, son máquinas de guerra.

Ante un sistema que pretende bloquear el deseo, circunscribirlo a las líneas segmentarias, que pretende que cada individuo aparezca “modulado” por una misma frecuencia, lo que hay que hacer es ver qué líneas de fuga se presentan o cuáles se pueden construir, por dónde puede abrirse paso lo inesperado, el acontecimiento, el “devenir revolucionario” que produzca una transformación.

No se trata de luchar por una toma del poder, o del gobierno, sino de abrir posibilidades a un ejercicio creador de la potencia, a una puesta en funcionamiento de las máquinas de guerra artísticas, revolucionarias; de ser capaces de crear nuevos espacios, nuevos tiempos no regidos por el mercado, sin modelos ni patrones, abiertos a lo desconocido: “Lo que más falta nos hace es creer en el mundo, así como suscitar acontecimientos, aunque sean mínimos, que escapen al control, hacer nacer nuevos espaciotiempos, aunque su superficie o su volumen sean reducidos [ ]. La capacidad de resistencia o, al contrario, la sumisión a un control, se deciden en el curso de cada tentativa”.
En definitiva, se trata de apostar por la micropolítica: “Toda posición de deseo contra la opresión, por muy local y minúscula que sea, termina por cuestionar el conjunto del sistema capitalista, y contribuye a abrir en él una fuga”.

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Oct 27 2008

Papa papa, ¿cómo funciona el mundo?

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Lo he leido en Diario de una sombra tal cual os lo dejo me parece de lo más realista.

Si tu hijo de pregunta como funciona el mundo, este cuento puede ayudarte a explicarselo. En el toman parte un político y un ciudadano. Tu hijo entenderá desde pequeño como manejarse y entender el mundo en el que le tocará vivir:

Ciudadano: Señor político, cada día los productos básicos para que yo pueda vivir están más caros, no puedo pagarlos. La paga que me dan por trabajar es miserable y no me llega para nada. No se que hacer, ayúdame.

Pólitico: ¿Has oido hablar del lobo feroz?

Ciudadano: No! ¿Qué lobo feroz?

Político: Existe un lobo muy malo y muy feroz que desea comerte por ser una persona libre en un país libre y democrático. Te tiene envidia y te desea comer entero mientras duermes. No avisará y te atacará en cualquier momento, sin que te lo esperes.

Ciudadano: ¡No puede ser! Yo no he hecho nada al lobo. ¿Dónde está el lobo? ¿Cómo es?

Político: El lobo puede tomar muchas y distintas formas. Nosotros te avisaremos que forma tiene en cada momento para que puedas temerlo y señalarlo con el dedo. También te protegeremos del lobo, deposita todas tus esperanzas en nosotros y haremos que ese lobo no te coma.

Ciudadano: ¿Y que tengo que hacer yo?

Político: Tu simplemente debes consumir los productos de mi amigo1, amigo2 y amigo3. Sus productos son muy buenos para ti, consúmelos. También debes ver la tele, ya que será donde te informaremos de las distintas formas del lobo en cada momento. Consume y ve la tele.

Ciudadano: ¿Y quienes son esos amigos?

Político: Son los que han logrado que yo esté aquí protegiendote y velando por tí. Sus productos son muy buenos, consumelos, y yo te seguiré protegiendo.

Ciudadano: Pero fuí yo quien te voto, yo te puse ahí.

Político: Si claro, tu voto, es muy importante también para nosotros. Pero no nos desviemos, recuerda que tienes que consumir y ver la televisión que será donde te tendremos informado. Por cierto, ¿qué es lo que me decias de tu paga por trabajar?

Ciudadano: Nada importante. Protegeme del lobo y dame más canales de televisión y a poder ser con mucho futbol. Gracias por protegerme señor político. El próximo año te votaré de nuevo.

Político: Gracias, recuerda que trabajamos para tí.

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Sep 25 2008

Ultima lectura

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La mentalidad militar Ilustración de Montejana

Estos dias he estado leyendo “La mentalidad militar” de Albert Einstein, y hay algunos párrafos que me han resultado muy interesantes, asi que aquí os dejo mi selección.

De “Lo que dicen los científicos: las armas no comportan seguridad”

La sensación de seguridad que proporcionael potencial armamentístico de una nación es, en el estado actual de la técnica militar, una falsa ilusión desastrosa. Esta ilusión ha sido alimentada en especial por Estados Unidos ya que este país fue el primero en lograr la bomba atómica. [...]

La máxima por la que nos hemos regido durante estos últimos cinco años ha sido, en pocas palabras, la siguiente: seguridad mediante la superioridad del poder militar a cualquier precio [...]

¿Qué acciones debemos llevar a cabo para lograr una superioridad total sobre el adversario? [...] Dentro del propio país: concentración de un enorme poder financiero en manos del ejército; militarización de los jóvenes; estrecha supervisión de la lealtad de los ciudadanos, y en especial de los funcionarios, mediante una fuerza policial más ostensible cada día; intimidación de los individuos de pensamiento político independiente; adoctrinamiento de la población mediante la radio, la prensa, las escuelas; creciente restricción de abanico de información pública bajo presión del secreto militar. [...]

De “Tras la segunda guerra mundial”

Se ha ganado la guerra, pero no la paz. Las grandes potencias, unidas en la lucha, están ahora divididas por los acuerdos de paz.

Se le prometió al mundo que quedaría libre del miedo, pero en realidad el miedo ha aumentado enormemente desde el fin de la guerra.

Se le prometio al mundo que quedaría libre de la escasez, pero grandes zonas del planeta se enfrentan a la hambruna mientras otras viven en la abundancia.

Se les prometió a las naciones liberación y justicia, pero hemos atestiguado y seguimos atestiguando aún el triste espectáculo de ejércitos “de liberación” que disparan a una población que desea su independencia e igualdad social [...]

* He diseñado el titulo de la ilustración con helvetica en un guiño al documental HELVETICA de Gary Hustwit en el que habla de la ruptura que supuso para el diseño gráfico esta fuente, como símbolo de modernidad.En él algunos de los entrevistados hablan de como el gobierno estadounidense se apropió de esta fuente para las campañas publicitarias de la guerra de Vietnam y de Irak.

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