Archive for the 'lecturas' Category

Ene 23 2009

Percepcion de nuevas sensaciones relacionadas con la vigilancia

Published by Montejana under lecturas, videovigilancia

Texto escrito por Paloma G. Díaz deUncovering y Destapa el Control para Flylosophy. y publicado en  portuseguridad.org

No es de extrañar que el actual clima de registro tecnificado permanente de imágenes y datos de carácter personal en el ámbito público y privado se haya convertido en un tema de reflexión recurrente en creación en Arte en general y en cuanto a Media Art en particular se refiere. Videoartistas como Warhol, en videos como Outer and Inner Space (1965), Peter Weibel en Observation of the Observation: Uncertainty (1973), Dan Graham en Time Delay Room I (1974) o Sophie Calle en las series fotográficas de espionaje Suite Vénitienne y Detective (ambas de 1980) reflexionaban sobre la vigilancia, el control y la observación antes de que las tecnologías digitales entraran de lleno en la escena artística. El tema, por lo tanto, no es original, pero si que se intensifica y se crean nuevas líneas de trabajo sobre el mismo en las últimas décadas, coincidiendo con la proliferación de todo tipo de sistemas de control que reproducen, amplificada, la mirada panóptica diseñada y propuesta por Bentham.

La postura crítica es sin duda la faceta más conocida de la mayoría de las creaciones de Media Art que tienen el control y la vigilancia tecnológica como tema central de trabajo (CCTV (Close Circuit Television) (1996) de Heath Bunting, Securityland (1996) de Julia Sher, Carnivore Project (2001) , proyecto desarrollado bajo el auspicio del Radical Software Group (RSG) , o las acciones desarrolladas por los Surveillance Camera Players desde 1996) En buena parte es debido a que has sabido captar la cada vez más extendida actitud negativa relacionada con la percepción de los sistemas técnicos desarrollados para favorecer las bases del poder gubernamental o empresarial. Sin embargo, es de recibo rescatar, defender y dar a conocer aquellas obras que utilizan las tecnologías de control con fines que poco o nada tienen que ver con la crítica artivista de diferente nivel hacia el espionaje autorizado que se ha implantado en nuestras vidas. Son trabajos en las que el uso de la tecnología como herramienta tiene más una función de descubrimiento de nuevas experiencias de carácter íntimo y profundo asociadas con la identidad y el aprendizaje transmitido cada vez con más asiduidad por medios informáticos y electrónicos.

A qué nos referimos…

Dentro de este grupo destacamos piezas como 1 year performance video (aka samHseihUpdate) (2004) del colectivo estadounidense de origen finés MTAA (M. River & T. Whid Art Assoc.) formado en 1996 e integrado por dos creadores que suelen trabajar en obras comprometidas políticamente, sin embargo, en 1 year performance video… reexaminan y adaptan a la red One Year Performance 1978-1979 (aka Cage Piece) de otro artista afincado en Estados Unidos, el taiwanés Teching (Sam) Hsieh. Si en la obra original Hsieh fotografió su encierro voluntario de un año en un pequeño receptáculo, en la versión de MTAA los visitantes contemplan on-line las imágenes de los componentes del colectivo en dos celdas contiguas. Lo que parece ser una escena real en directo, realmente es un vídeo grabado que únicamente se activa cuando el espectador accede a la página: la Red consigue engañar a nuestros sentidos jugando con nuestra percepción espacio-temporal.

La vivencia que se adquiere al utilizar The Third Eye, dispositivo diseñado por Takehito Etani es de carácter más intimista. Se coloca en la cabeza del usuario para ofrecer una experiencia poco habitual: contemplar nuestro propio cuerpo en tercera persona. Con la ayuda de un sistema de visión conformado por un monitor de dos pulgadas y una cámara colocada detrás de la cabeza, permite contemplar al individuo que lo porta a si mismo desde su espalda mientras camina. El resultado, irónicamente, es similar al que se experimenta cuando jugamos con un videojuego: podemos visionar la nuca de nuestro personaje, a pocos centímetros detrás de la acción.


The Third Eye
es una de las propuestas pertenecientes a la serie de videoperformances que Etani denomina “de prótesis espirituales”, entre las que se encuentra Masticator (2005)

Masticator.

Takehito Etani (2005)

En ellas pretende indagar a través de técnicas de videovigilancia sobre su propia identidad en acciones que se pueden relacionar perfectamente en lo formal con el espíritu de investigación entre lo real y lo virtual desarrollado en la pionera Rara Avis diseñada por Eduardo Kac hace más de dos décadas.

En la videoinstalación proyectada en el suelo Pedestrian (2002) de Séller Eshkar y Paul Kaiser, el espectador contempla como si estuviera sobrevolando la escena la acción de diversos grupos de personas en diferentes espacios públicos que se yuxtaponen. Ninguna mira al cielo, se inmuta o muestra temor, porque desconoce la existencia del vigilante.

Pedestrian nos sitúa como observadores omniscientes que contemplan la ciudad en a vista de pájaro sin que su mirada transforme las acciones que se van sucediendo en la proyección. La mirada controladora no se relaciona en ningún momento con los habitantes de esta ciudad gris llena de vida, aunque en ocasiones la sombra del visitante se introduzca dentro de la escena.

La obra de Eshkar y Kaiser se inspira en Multitudes y poder (1960), libro de Elias Caneti en el que se examina el comportamiento sumiso y gregario de las multitudes, hecho desconocido por muchos de los espectadores de la obra, lo que le hace portadora de una doble lectura que fluctúa entre los matices críticos que representa y los aspectos lúdicos que suele transmitir a los no concienciados sobre los efectos del control y la vigilancia[i].

En este grupo de trabajos descubridores de nuevas sensaciones se destaca a menudo el uso cada vez más habitual de las tecnologías de control como herramienta de escenografía o ambientación. Compañías teatrales como la Fura dels Baus la incorporan en este sentido, desde hace años, en buena parte de sus representaciones. Utilizando un sistema de cámaras que transmite directamente a la pantalla situada en el escenario, las imágenes se emiten en tiempo real convirtiendo al espectador en muchas ocasiones en actor de la obra. La disminución de su coste, su perfeccionamiento y fiabilidad han hecho que este recurso haya sido apropiado desmesuradamente en conciertos, exposiciones y cualquier tipo de evento de carácter audiovisual, lo que ha disminuido considerablemente su impacto entre el público más exigente y receptivo ante experiencias de carácter innovador.

Este recurso ya había sido utilizado en obras de arte anteriormente. Tony Oursler, por ejemplo, lo implementó en su trabajo Switch, Theory vs Everyday Experience (1995).

Tony Oursler. “Switch” installment (1996)

En una de las secciones de las que se compone la obra, Wall Projections, Oursler conseguía trasladar todo lo que acontecía en la parte exterior del museo al interior del mismo. Gracias a una videocámara conseguía transformar radicalmente el espacio jugando con la tecnología como si de la cámara oscura más clásica se tratara.

Marcus Kison aplica una metodología similar en Roermod-Ecke-Schönhauser (2006), una bella y sutil instalación en la que se sirve de maquetas, espejos y cámaras para introducir en la sala la forma dinámica de un espacio exterior: la vida real que transcurre en la plaza de la ciudad en la que expone su pieza. Kison utiliza para ello cuatro cámaras que envían video en streamming desde cuatro puntos de la ciudad. Utilizando estas imágenes modela con una impresora de 3D la forma de los edificios, sobre los que irá proyectando posteriormente los videos mediante un sencillo sistema de espejos. Como en el caso de Pedestrian, Roermod-Ecke-Schönhauser consigue reproducir un extracto de realidad liliputiense ante la mirada curiosa del espectador que asiste a un merecido homenaje a las técnicas más tradicionales de ambientación teatral rememoradas desde una cierta mirada de inocencia y admiración infantil.

Para terminar…

Si las prácticas iniciales de la videoinstalación ya incluían la participación del espectador sin que éste lo supiese, a través de videocámaras, puntos de vista y herramientas de trabajo se han diversificado con los años permitiendo a los artistas apropiarse de todo tipo de tecnología de control y vigilancia para convertirla en herramientas de creación, ampliado de este modo sus límites. Dado el importante volumen y calidad de las obras producidas hasta el momento, nos parece interesante diferenciar las principales líneas de trabajo que se han venido desarrollando hasta el momento en lo que a New Media Art relacionado con vigilancia y control tecnológico se refiere para evitar la idea bastante reduccionista que se tiene hasta ahora sobre el tema. Seamos serios: ni todo es videovigilancia, ni todas las obras son críticas ni todas las obras artísticas que utilizan estos sistemas técnicos tienen relación con los planteamientos de Focault o Bentham.

Aunque reconocemos que personalmente nos llaman poderosamente la atención las posturas críticas sobre el tema (tal como podéis comprobar en Destapa el Control o en Por tu seguridad), estamos convencidos, de que la difusión de este otro tipo de obras que más que hablar de videovigilancia y/o control en estado puro, utilizan su tecnología para crear nuevas experiencias y sensaciones, nos permitirá convertirnos en espectadores privilegiados de nuevas líneas de trabajo creativas no exploradas hasta el momento.

De todos modos, estate atento y ¡controla el control!

No responses yet

Ene 16 2009

Discurso de Gervasio Sánchez en el premio Ortega y Gasset

Published by Montejana under lecturas

Toña me envía el discurso de Gervasio Sánchez, fotógrafo y periodista, al recoger el premio Ortega y Gasset ( 7 de mayo de 2008) que otorga el diario El País. Que ha sido ocultado por los medios de comunicación, leerlo y entereis por qué.

Entre el público la vicepresidenta del gobierno, el presidente del Senado, varios ministros, Esperanza Aguirre y el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, además de todos los demás medios de prensa.

Estimados miembros del jurado, señoras y señores:

Es para mí un gran honor recibir el Premio “Ortega y Gasset” de Fotografía, convocado por El País, diario donde publiqué mis fotos iniciáticas de América Latina en la década de los ochenta y mis mejores trabajos realizados en diferentes conflictos del mundo durante la década de los noventa, muy especialmente las fotografías que tomé durante el cerco de Sarajevo.

Quiero dar las gracias a los responsables de Heraldo de Aragón, del Magazine de La Vanguardia y la Cadena Ser por respetar siempre mi trabajo como periodista y permitir que los protagonistas de mis historias, tantas veces seres humanos extraviados en los desaguaderos de la historia, tengan un espacio donde llorar y gritar.

No quiero olvidar a las organizaciones humanitarias Intermon Oxfam, Manos Unidas y Médicos Sin Fronteras, la compañía DKV SEGUROS y a mi editor Leopoldo Blume por apoyarme sin fisuras en los últimos doce años y permitir que el proyecto “Vidas Minadas”, al que pertenece la fotografía premiada, tenga vida propia y un largo recorrido que puede durar décadas.

Señoras y señores, aunque sólo tengo un hijo natural, Diego Sánchez, puedo decir que como Martín Luther King, el gran soñador afroamericano asesinado hace 40 años, también tengo otros cuatro hijos víctimas de las minas antipersonas: la mozambiqueña Sofia Elface Fumo, a la que ustedes han conocido junto a su hija Alia en la imagen premiada, que concentra todo el dolor de las víctimas, pero también la belleza de la vida y, sobre todo, la incansable lucha por la supervivencia y la dignidad de las víctimas, el camboyano Sokheurm Man, el bosnio Adis Smajic y la pequeña colombiana Mónica Paola Ojeda, que se quedó ciega tras ser víctima de una explosión a los ocho años.

Sí, son mis cuatro hijos adoptivos a los que he visto al borde de la muerte, he visto llorar, gritar de dolor, crecer, enamorarse, tener hijos, llegar a la universidad. Les aseguro que no hay nada más bello en el mundo que ver a una víctima de la guerra perseguir la felicidad. Es verdad que la guerra funde nuestras mentes y nos roba los sueños, como se dice en la película “Cuentos de la luna pálida”, de Kenji Mizoguchi.

Es verdad que las armas que circulan por los campos de batalla suelen fabricarse en países desarrollados como el nuestro, que fue un gran exportador de minas en el pasado y que hoy dedica muy poco esfuerzo a la ayuda a las víctimas de las minas y al desminado.

Es verdad que todos los gobiernos españoles, desde el inicio de la transición, encabezados por los presidentes Adolfo Suárez, Leopoldo Calvo Sotelo, Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero, permitieron y permiten las ventas de armas españolas a países con conflictos internos o guerras abiertas.

Es verdad que en la anterior legislatura se ha duplicado la venta de armas españolas, al mismo tiempo que el presidente incidía en su mensaje contra la guerra, y que hoy fabricamos cuatro tipos distintos de bombas de racimo cuyo comportamiento en el terreno es similar al de las minas antipersonas.

Es verdad que me siento escandalizado cada vez que me topo con armas españolas en los olvidados campos de batalla del tercer mundo, y que me avergüenzo de mis representantes políticos.

Pero como Martin Luther King, me quiero negar a creer que el banco de la justicia está en quiebra, y como él, yo también tengo un sueño: que, por fin, un presidente de un gobierno español tenga las agallas suficientes para poner fin al silencioso mercadeo de armas que convierte a nuestro país, nos guste o no, en un exportador de la muerte.

Muchas gracias.

No responses yet

Nov 21 2008

Sociedades de control - Gustavo Santiago

Published by Montejana under lecturas

En varios textos, Deleuze retoma las consideraciones de Foucault acerca del poder disciplinario y plantea algunas novedades acerca de ellas. Fundamentalmente, lo que sostiene es que Foucault estuvo acertado en el análisis de los centros de encierro como la fábrica, la prisión, la escuela, los hospitales. El problema es que la sociedad actual está dejando de ser aquella analizada por Foucault. Por ello, anuncia:
Todos los centros de encierro atraviesan una crisis generalizada: cárcel, hospital, fábrica, escuela, familia [ ]. Los ministros competentes anuncian constantemente las supuestamente necesarias reformas. Reformar la escuela, reformar la industria, reformar el hospital, el ejército, la cárcel; pero todos saben que, a un plazo más o menos largo, estas instituciones están acabadas. Solamente se pretende gestionar su agonía y mantener a la gente ocupada mientras se instalan esas nuevas fuerzas que ya están llamando a nuestras puertas. Se trata de las sociedades de control, que están sustituyendo a las disciplinarias.

Para Deleuze, los tiempos de la sociedad disciplinaria, como hemos visto, están terminando. Pero eso no significa que el panorama sea muy alentador: “Es posible que los más duros encierros lleguen a parecernos parte de un pasado feliz y benévolo frente a las formas de control en medios abiertos que se avecinan”.
A diferencia de lo que sucedía en la sociedad disciplinaria, en las actuales sociedades de control el acento no se coloca en impedir la salida de los individuos de las instituciones. Al contrario, se fomenta la formación on-line , el trabajo en casa. Sin horarios, sin nadie que esté vigilando. De lo que se trata ahora no es de impedir la salida, sino de obstaculizar la entrada. No es sencillo acceder a puestos de privilegio, a posgrados de nivel internacional o a medicinas que contemplen la atención domiciliaria. Para poder hacerlo, hay que superar diversos obstáculos, entre los cuales el principal es el económico: “El hombre ya no está encerrado, sino endeudado”. No sólo resulta difícil ingresar; también es muy difícil permanecer. Pero los privilegios de “pertenecer” hacen que se extremen los esfuerzos por cruzar la barrera.

De modo semejante, quien se capacita on-line no lo hace en su “tiempo libre” sino quitándose horas de sueño, porque sabe que si no “se actualiza” permanentemente dejará de pertenecer a un grupo “de privilegio”. “Estamos entrando en sociedades de control que ya no funcionan mediante el encierro, sino mediante un control continuo y una comunicación instantánea.”
Todo es flexible, todo es líquido, todo se resuelve con el “track track” de la tarjeta de crédito. Pero cada vez que usamos la tarjeta, cada vez que enviamos un e-mail o que miramos una página de Internet, vamos dejando rastros, huellas. Vamos diciendo qué consumimos, con qué nos entretenemos, qué opinión política cultivamos. Y cuanto más dentro del grupo de pertenencia está un individuo, más se multiplican sus rastros. Todo eso forma parte de un enorme archivo virtual que permite, entre otras cosas, “orientar” nuestro consumo.
No se nos confina en ningún lugar, pero somos permanentemente “ubicables”. No se nos interna en un hospital pero se nos somete a medicinas “preventivas” y “consejos de salud” que están presentes en cada instante de nuestra vida cotidiana, que nos hacen decidir qué tomar, qué comer, cómo conducir un automóvil. No hacemos el servicio militar ni -si tenemos la fortuna suficiente- somos convocados a participar en el ejército. Pero vivimos “militarizados” por el miedo que los medios de comunicación nos infunden de que las “bandas urbanas” nos asesinen por un par de zapatillas.

¿Hay alternativas posibles ante una situación como ésta?

Ciertamente, las hay. Y varias, íntimamente relacionadas. En una entrevista realizada por Toni Negri, Deleuze sostiene:
En Mil mesetas se sugerían muchas orientaciones, pero las principales serían estas tres: en primer lugar, pensamos que una sociedad no se define tanto por sus contradicciones como por sus líneas de fuga, se fuga por todas partes y es muy interesante intentar seguir las líneas de fuga que se dibujan en tal o cual momento. [ ] Y hay otra indicación en Mil mesetas : no ya considerar las líneas de fuga en lugar de las contradicciones, sino las minorías en lugar de las clases. Finalmente, una tercera orientación consistiría en dar un estatuto a las “máquinas de guerra”, un estatuto que no se definiría por la guerra sino por una cierta manera de ocupar, de llenar el espaciotiempo o de inventar nuevos espaciotiempos: los movimientos revolucionarios [ ] y también los movimientos artísticos, son máquinas de guerra.

Ante un sistema que pretende bloquear el deseo, circunscribirlo a las líneas segmentarias, que pretende que cada individuo aparezca “modulado” por una misma frecuencia, lo que hay que hacer es ver qué líneas de fuga se presentan o cuáles se pueden construir, por dónde puede abrirse paso lo inesperado, el acontecimiento, el “devenir revolucionario” que produzca una transformación.

No se trata de luchar por una toma del poder, o del gobierno, sino de abrir posibilidades a un ejercicio creador de la potencia, a una puesta en funcionamiento de las máquinas de guerra artísticas, revolucionarias; de ser capaces de crear nuevos espacios, nuevos tiempos no regidos por el mercado, sin modelos ni patrones, abiertos a lo desconocido: “Lo que más falta nos hace es creer en el mundo, así como suscitar acontecimientos, aunque sean mínimos, que escapen al control, hacer nacer nuevos espaciotiempos, aunque su superficie o su volumen sean reducidos [ ]. La capacidad de resistencia o, al contrario, la sumisión a un control, se deciden en el curso de cada tentativa”.
En definitiva, se trata de apostar por la micropolítica: “Toda posición de deseo contra la opresión, por muy local y minúscula que sea, termina por cuestionar el conjunto del sistema capitalista, y contribuye a abrir en él una fuga”.

No responses yet

Oct 27 2008

Papa papa, ¿cómo funciona el mundo?

Published by Montejana under lecturas

Lo he leido en Diario de una sombra tal cual os lo dejo me parece de lo más realista.

Si tu hijo de pregunta como funciona el mundo, este cuento puede ayudarte a explicarselo. En el toman parte un político y un ciudadano. Tu hijo entenderá desde pequeño como manejarse y entender el mundo en el que le tocará vivir:

Ciudadano: Señor político, cada día los productos básicos para que yo pueda vivir están más caros, no puedo pagarlos. La paga que me dan por trabajar es miserable y no me llega para nada. No se que hacer, ayúdame.

Pólitico: ¿Has oido hablar del lobo feroz?

Ciudadano: No! ¿Qué lobo feroz?

Político: Existe un lobo muy malo y muy feroz que desea comerte por ser una persona libre en un país libre y democrático. Te tiene envidia y te desea comer entero mientras duermes. No avisará y te atacará en cualquier momento, sin que te lo esperes.

Ciudadano: ¡No puede ser! Yo no he hecho nada al lobo. ¿Dónde está el lobo? ¿Cómo es?

Político: El lobo puede tomar muchas y distintas formas. Nosotros te avisaremos que forma tiene en cada momento para que puedas temerlo y señalarlo con el dedo. También te protegeremos del lobo, deposita todas tus esperanzas en nosotros y haremos que ese lobo no te coma.

Ciudadano: ¿Y que tengo que hacer yo?

Político: Tu simplemente debes consumir los productos de mi amigo1, amigo2 y amigo3. Sus productos son muy buenos para ti, consúmelos. También debes ver la tele, ya que será donde te informaremos de las distintas formas del lobo en cada momento. Consume y ve la tele.

Ciudadano: ¿Y quienes son esos amigos?

Político: Son los que han logrado que yo esté aquí protegiendote y velando por tí. Sus productos son muy buenos, consumelos, y yo te seguiré protegiendo.

Ciudadano: Pero fuí yo quien te voto, yo te puse ahí.

Político: Si claro, tu voto, es muy importante también para nosotros. Pero no nos desviemos, recuerda que tienes que consumir y ver la televisión que será donde te tendremos informado. Por cierto, ¿qué es lo que me decias de tu paga por trabajar?

Ciudadano: Nada importante. Protegeme del lobo y dame más canales de televisión y a poder ser con mucho futbol. Gracias por protegerme señor político. El próximo año te votaré de nuevo.

Político: Gracias, recuerda que trabajamos para tí.

No responses yet

Sep 25 2008

Ultima lectura

Published by Montejana under lecturas

La mentalidad militar Ilustración de Montejana

Estos dias he estado leyendo “La mentalidad militar” de Albert Einstein, y hay algunos párrafos que me han resultado muy interesantes, asi que aquí os dejo mi selección.

De “Lo que dicen los científicos: las armas no comportan seguridad”

La sensación de seguridad que proporcionael potencial armamentístico de una nación es, en el estado actual de la técnica militar, una falsa ilusión desastrosa. Esta ilusión ha sido alimentada en especial por Estados Unidos ya que este país fue el primero en lograr la bomba atómica. [...]

La máxima por la que nos hemos regido durante estos últimos cinco años ha sido, en pocas palabras, la siguiente: seguridad mediante la superioridad del poder militar a cualquier precio [...]

¿Qué acciones debemos llevar a cabo para lograr una superioridad total sobre el adversario? [...] Dentro del propio país: concentración de un enorme poder financiero en manos del ejército; militarización de los jóvenes; estrecha supervisión de la lealtad de los ciudadanos, y en especial de los funcionarios, mediante una fuerza policial más ostensible cada día; intimidación de los individuos de pensamiento político independiente; adoctrinamiento de la población mediante la radio, la prensa, las escuelas; creciente restricción de abanico de información pública bajo presión del secreto militar. [...]

De “Tras la segunda guerra mundial”

Se ha ganado la guerra, pero no la paz. Las grandes potencias, unidas en la lucha, están ahora divididas por los acuerdos de paz.

Se le prometió al mundo que quedaría libre del miedo, pero en realidad el miedo ha aumentado enormemente desde el fin de la guerra.

Se le prometio al mundo que quedaría libre de la escasez, pero grandes zonas del planeta se enfrentan a la hambruna mientras otras viven en la abundancia.

Se les prometió a las naciones liberación y justicia, pero hemos atestiguado y seguimos atestiguando aún el triste espectáculo de ejércitos “de liberación” que disparan a una población que desea su independencia e igualdad social [...]

* He diseñado el titulo de la ilustración con helvetica en un guiño al documental HELVETICA de Gary Hustwit en el que habla de la ruptura que supuso para el diseño gráfico esta fuente, como símbolo de modernidad.En él algunos de los entrevistados hablan de como el gobierno estadounidense se apropió de esta fuente para las campañas publicitarias de la guerra de Vietnam y de Irak.

One response so far

  • Calendario

    Julio 2010
    L M X J V S D
    « Abr    
     1234
    567891011
    12131415161718
    19202122232425
    262728293031  
  • Paginas

  • categorías